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dimarts, 26 d’agost del 2014

¡Una economía de izquierdas es posible!

Comprimidos de 3conomia de Izquierda

Texto resumen:
La derecha, a pesar de ser ideología dominante, no sabe salir de las crisis. La dependencia de los mercados, por el fuerte endeudamiento, ha provocado que la izquierda haya usado los mismos instrumentos que la derecha. Pero ahora, a partir de la reacción popular, parece que se pueda romper este pensamiento único: una economía de izquierdas ya es posible.

Texto:

La economía no siempre es de derechas

A veces, puede haber la percepción que la política económica es básicamente de derechas, liberal, pero esto no es verdad. Hay instrumentos que sí, que se usan desde la perspectiva de la derecha pero que, también se pueden usar por la izquierda para conseguir su objetivo: más equidad (objetivo que se concretaba en mi  entrada Pero... ¿Qué es la izquierda?).


La derecha no sabe salir de la crisis

Podría parecer que la derecha es la que realmente sabe salir de las crisis. De hecho, la ideología dominante, el liberalismo, ha introducido por todas partes conceptos como las privatizaciones, la reforma laboral, recortes…que forman parte de las propuestas que NO han funcionado.
                                            
La política económica de la derecha se limita, únicamente, a dejar que la crisis siga su curso y a esperar que, cuando se toque fondo, sea la misma economía, que por sí misma comience a crecer. No hacen nada concreto para superar la crisis, esperan tranquilamente el rebote, cuando la situación ya no pueda empeorar más. Hace poco oí al Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy, confesar en público que hacía mucho tiempo que ESPERABA  que la economía mejorase. ¡Tampoco saben qué hacer!

La izquierda no ha dado soluciones

Últimamente, cuando ha gobernado la izquierda, se ha topado con que la economía ha dirigido la política. Esto ha sido una consecuencia inevitable de no respetar les leyes económicas (mirad la entrada La política dirige la economía o es la economía la que...). En nuestro caso, un exceso de endeudamiento ha provocado la dependencia de los mercados de capitales, que han impuesto los recortes del Estado del Bienestar, a la izquierda y a la derecha.

Han sido los mercados los que no han permitido, pues, que la izquierda aplicase sus políticas tradicionales, en les que aumentaba el gasto público para compensar la falta de consumo y de inversión privada, y se han visto obligados a hacer unas políticas similares a las que ha habido de aplicar la derecha, originando la sensación de pensamiento único.

Ahora es preciso, pues, replantearse nuevas políticas y volver a formular las tradicionales, ver qué decisiones económicas (a corto plazo) permitirán una gestión económica  sostenible desde la izquierda, que permita arreglar los desequilibrios, para poder, más adelante, con solvencia económica, comenzar un proceso de transformación económica de la sociedad.


Política de izquierdas (un ejemplo macroeconómico)

Los impuestos se pueden cobrar a todos, sin diferenciar el nivel de renta de los contribuyentes (como pasa en el IVA, por ejemplo) o, también, se pueden cobrar a les persones en función de su renta (como pasa en el IRPF).

Basar la recaudación en impuestos indirectos (IVA) no hace aumentar la equidad mientras que aplicar impuestos directos (IRPF) tiene un efecto de redistribución. La renta pasa de los más ricos, que contribuyen más, hacia los que tienen menos renta que, aportando menos, reciben los mismos servicios.

Tenemos, pues, que una misma medida, los impuestos, depende de cómo se aplique, podrá mejorar, o no, la equidad de la sociedad.

Política de izquierdas (un ejemplo microeconómico)

Cuando en los mercados no hay competencia (monopolios...), los precios son elevados y se originan beneficios extraordinarios a costa del empobrecimiento de los consumidores. Aumentan las diferencies de renta y se pierde equidad en la sociedad.

Una medida típica del ADN de la derecha, en su búsqueda de más eficiencia – sin redistribución - (mirad la entrada Y la derecha ¿Cuál es su pensamiento?)  es la de mejorar la competencia de los mercados.

 

A menudo esta medida no la aplican plenamente para  no perjudicar a las empresas. La misma medida, pues, aplicada realmente, podría ser implementada, des de la izquierda, y se conseguiría disminuir las diferencies de renta  y mejorar la equidad en la sociedad. Restringir el poder de mercado de las empresas, pues, redistribuiría renda hacia los consumidores.



Una economía de izquierdas es posible

Creedme.  Además de estos dos ejemplos, se puede formular una política macroeconómica  puramente de izquierdas.

También hay un campo muy  importante para desarrollar, desde la izquierda, en les políticas microeconómicas; a pesar de que, por su origen neoclásico, han parecido ser exclusivas de la derecha.



I, con este objetivo, en este bloc iré analizando diferentes instrumentos de política, des de la perspectiva de izquierdas.

Una cata de futuras entradas: el déficit en los presupuestos no es una política de izquierdas, democracia en la empresa (cogestión / autogestión), el crecimiento económico no ha de ser objetivo de la izquierda, las franquicias – una estandarización de los servicios que empobrece nuestras ciudades -, reparto del trabajo, renta básica, ...

Se aceptan más sugerencias…


diumenge, 17 d’agost del 2014

Y la derecha ¿Cuál es su pensamiento?

Comprimidos de 3conomia de izqui3rda

Resumen:
La derecha basa su ideología en un modelo teórico ideal en el que la iniciativa privada y los mercados de competencia perfecta aportan la máxima eficiencia y el mayor crecimiento a la economía.  

Texto:

Ser de derechas...

Desde mi perspectiva, una persona de derechas cree en el individuo, en su capacidad de afrontar los retos, y no ve (o no quiere ver) su dependencia del resto de persones de la sociedad (alguien más tiene hacer pan, imprimir diarios, limpiar calles...).

Este culto al valor del individuo (individualismo) hace que a menudo ni se  plantee la posibilidad de que el mismo enferme o tenga un accidente,  ni que nunca necesite de la solidaridad del resto de la comunidad. Porqué la persona de derechas supone que la economía siempre funcionará correctamente, y él, con su esfuerzo, nunca tendrá ningún problema para recibir los bienes y los servicios necesarios para su subsistencia.

Una persona de derechas cree que la intervención del estado detrae recursos de la iniciativa privada, la priva de posibilidades de consumo y de inversión y que, como consecuencia, hace disminuir la eficiencia de la economía, porqué frena  su crecimiento.

Las diferencies de renta, para una persona de derechas, son aceptables porqué  son consecuencia de la creatividad, la iniciativa y el esfuerzo personal y que, recibir un nivel alto de renta implica que la sociedad valora en mucho el que se aporta.

También se piensa, desde la derecha, que  controlar la libertad de empresa, con consideraciones del bien común, hace disminuir la eficiencia de la economía.

La eficiencia económica

De la misma manera que me parecía que la equidad era la idea básica de la izquierda (mirad mi entrada Pero... Qué es la izquierda? ),en la derecha  parece que todo gire en torno de la eficiencia.

Desde su punto de vista, una situación mejora en eficiencia cuando aumenta el bienestar de todos o alguno de los agentes, sin perjudicar a nadie. Si en un mercado, por ejemplo, aumenta la competencia, los precios bajaran, y los consumidores se beneficiaran porqué podrán comprar más y las empresas también saldrán beneficiadas de este aumento de producción. Todos ganaran, aumenta la eficiencia y la economía crecerá más.

La eficiencia de los mercados

Desde la derecha se cree que los mercados aportan competencia y, como consecuencia, aportan eficiencia. Basan su modelo teórico, y su ideología, en un ideal en el que todos los mercados tienen la máxima competencia  
(mercado de competencia perfecta) y la máxima eficiencia. Consideran que una bona política económica, pues, es aumentar la competencia de los mercados para mejorar la eficiencia.

He de haceros notar que la tendencia de las empresas es intentar evitar la competencia para poder cobrar un precio más alto y obtener más beneficios.  Por este motivo, en la realidad, nos encontramos con mercados ineficientes, como los monopolios (un solo vendedor) o los más habituales de competencia monopolista (la empresa quiere actuar como un monopolista diferenciando  su producto del resto, con la marca, diseño... para no competir en precios).

La ideología dominante: el liberalismo.

Desde Ronald Reagan y Margaret Thatcher el liberalismo ha sido la ideología dominante  y conceptos como privatizaciones, flexibilidad de los mercados, iniciativa privada, disminución de impuestos... han predominado en gobiernos liberales e, incluso, socialistas. Esta tendencia, hoy en día, nos está  llevando a la disminución del Estado del Bienestar.


Per acabar, os quiero hacer notar otra contradicción: las mismas crisis de la economía capitalista, basada en el liberalismo, son las que han contribuido  a que sea el liberalismo la ideología dominante.